5 situaciones de las que debes aprender a levantarte

dia lluvioso

Existen esos días (o por desgracia, a veces semanas) en los que parece que todas las personas que te rodean están en contra tuya. A pesar de lo molesto que puede ser cuando la gente vuelca su frustración sobre ti, no es el momento para perder las casillas. Pese a que estés de bajón, estos son algunas de situaciones de la vida cotidiana que generan conflictos, en los que debes dejarlo ir y levantarte triunfante:

 

1. Cuando tu jefe te hace sentir insignificante

Si no has tenido un jefe difícil, pues tienes mucha suerte. Sin embargo, siempre puede llegar ese momento incómodo en que tu jefe se convierte en una piedra en el zapato. Puede que tu jefe te pida tareas fuera de lugar, como alfabetizar su estantería por los segundos nombres de los autores y explote si le dices que digitalice sus archivos; pero resiste ahora esas ganas de gritar “¡RENUNCIO!”. Mientras trabajas para esta persona, constantemente recuerda que se trata de una lección de aprendizaje y que no debes tomártelo personal. En contra parte, comienza a planear cuándo y cómo será el momento perfecto para dar aviso de tu decisión dignamente y también recuerda que trabajar para esta persona de alguna manera ayudará a contribuir a tu éxito en el futuro.

 

2. Cuando tu amigo está enojado contigo, pero no lo admite

Conoces a tu amigo tan bien, que notas cuando está molesto contigo por cualquier razón. Por desgracia, este amigo, en lugar de decirte lo que pasa, ha optado por ser pasivo-agresivo e ignorarte o sólo comunicarse a través de cortos y fríos mensajes de texto: “Sí. Ok. Ya. Jaja.” ¿Es este ideal? No. ¿Hay mucho que se puede hacer al respecto? No. En lugar de estar detrás de esta persona, tal vez es el momento de darle su espacio hasta que se de cuenta que su actitud no es la apropiada. Simplemente desconectar y tratar la situación con la mayor amabilidad posible. Al final del día, amas a esta persona, y si él o ella no quiere hablar contigo, eso es su elección. Sé tú mismo y juega a que no hay nada sospechoso; con el tiempo, se solucionará. Por supuesto, si hiciste algo descaradamente equivocado, no seas un idiota. Busca a tu amigo y pídele disculpas.

 

3. Cuando tus hermanos presionan todos tus botones

¿Quién sabe cómo sacarte de casillas más que tu hermano o hermana? Te guste admitirlo o no, tus hermanos pueden desencadenar absolutamente todos los sentimientos que tienes y si llevas un mal día, estos disparadores son diez veces más vulnerables. Son situaciones de la vida cotidiana que generan conflictos; pero, cuando creces te das cuenta que arrastrar de pelos a tu propia carne y la sangre no va a hacerte sentir como un millón de dólares. Así que prueba hablar con tus hermanos cuando estés de buen humor, porque tal vez comunicarte con ellos cuando estés de bajón no sea lo más conveniente y todo puede malinterpretarse. Básicamente, levantarte de un situación como esta significa interactuar con tus seres queridos en vez de descargarte con ellos.

 

4. Cuando pareja está de mal humor y se descarga contigo

Sólo. Caminar. Lejos. No. Muerdas. La. Carnada. No Digas Nada. Lo más probable, haya tenido un día de mala muerte y no está dispuesto a charlar y cocinar la cena. Sé la persona más grande, deje que los ánimos se enfríen, y dejar que después venga a ti. Es probable que, si tu pareja es tan encantadora como piensas, recibirás una disculpa muy pronto.

 

5. Cuando tu perro caga la cama

Si a las 3:00 am de un martes sientes algo húmedo en mi pantorrilla y tu perro está con un virus estomacal…  Evitar gritar a todo pulmón, reprendiendo a la pobre perro y despertando a los nuestros vecinos. En su lugar, limpia el desorden, limpia al perro y vuelve a dormir… porque a veces las cagadas suceden. Literal y figurativamente. Así que no te preocupes por las cosas pequeñas ¿ok? Está bien, buena charla.

 

Texto original de Kate Thomas | Traducción Positiva