6 pasos sencillos para ‘contagiarte’ de un estrés bueno

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Está claro que el estrés puede dañar nuestra salud de muchas formas y nuevas investigaciones científicas reforzando sus efectos negativos parece debutar semanalmente. Pero algo que a menudo no se discute es el lado positivo de la tensión, el papel consciente que jugamos en crearlo, y cómo realmente puede ayudarnos a ser más productivos, creativos y exitosos todos los días.

Estrés, conviértelo en algo positivo. Imagen: Giphy.

Eustress, el término científico para “estrés bueno”, abarca las diversas respuestas saludables que una persona puede tener a cualquier forma dada de estrés. Se puede distinguir entre el estrés bueno y malo por la longitud de tiempo en que lo experimentamos. Entonces, es buen estrés si está destinado a durar sólo por un corto período de tiempo; pero se vuelve destructivo cuando es crónico o prolongado.

Los factores de estrés también se consideran positiva o negativa por la actitud que tenemos ante ellos. En el momento en que empezamos a sentir como si hubiéramos perdido el control de nuestra situación, los efectos nocivos del estrés comienzan.

Eustress, el término científico para “estrés bueno”

Pero podemos acercarnos a situaciones estereotipadas “estresantes” de una manera proactiva y optimista. Al hacerlo, la respuesta del cuerpo al estrés puede empezar a trabajar de nuevo para nosotros y no contra nosotros. Aquí te dejamos 6 sencillas pasos para ir de estrés malo a estrés bueno:

1.- Se honesto contigo mismo:

Tómate el tiempo para reconocer cómo estás reaccionando ante el estrés y lo que esta reacción puede significar. Te ayudará a ser más conscientede tí mismo y podrás manejarlo de mejor manera. Sólo debes escucharte sin juzgar en diálogo interno y las respuestas llegarán en automático. Usa esto para aumentar tu motivación en situaciones difíciles.

2.- Agárralo antes de que comience:

Una vez que una respuesta de estrés está en marcha, no hay nada que lo detenga biológicamente. Dado que el control está tan estrechamente ligado al estrés, antes que comiencen los síntomas físicos, enfócate en lo que puedes (¡y lo que no puedes!) hacer respecto al problema. De esta manera crearás un estrés bueno, pues estarás procesando una situación con claridad y calma mental.

3.- Reformula los retos como oportunidades:

Este truco mental no sólo te hace más resistente a los efectos negativos del estrés, sino que también te prepara para convertirlo en estrés bueno más exitosamente en el futuro. Así que en lugar de ver una dosis diaria de estrés como un obstáculo a superar, acéptalo como un desafío positivo para luego mejorar tu productividad, enfoque y actitud.

4.- Piense en lo que funciona -y lo que no- para ti:

Cada persona es diferente cuando se trata las cosas que le estresan. Esa conversación que tuviste contigo mismo te ayudará a determinar qué te hace sentir menos en control y lleno de ansiedad, y podrás determinar acciones para evitarlo o manejarlo. Vivir con un plan antiestrés puede presumir grandes beneficios cuando se trata de reducir sus niveles de estrés.

5.- Cambia de entorno:

El estrés bueno es un factor de motivación para terminar una tarea determinada en el trabajo o impulsar una promoción desafiante… en cierto sentido, nos ayuda a prosperar. Sin esto, a menudo nos faltaría la motivación para lograr cualquier cosa en absoluto. Pero para muchos de nosotros, nuestros ambientes modernos parecen evitar que nos inspiremos. Si estás en un lugar o situación que perpetúa el agotamiento, considera hacer cambios de estilo de vida que podrían ayudar a reducir la cantidad de estrés malo en tu vida.

6.- Pida ayuda:

La investigación ha demostrado que la utilización de coaching, entrenamiento y grupos de apoyo puede ser muy eficaces en la transformación de los factores de estrés normalmente negativos en positivos. Si crees estar pasando por una etapa de estrés, pode ayuda a alguien cercano o un profesional para convertirlo en un estrés bueno.

FUENTE: HUFFTINGTON POST | FOTO: PIXABAY